A miña historia do confinamento
Yo he vivido bastante de cerca este tema, aunque de primeras, como mucha gente, no le di mucha importancia, ya que "China está muy lejos, esto no va a llegar a España".
Mi padre trabaja en un hospital, así que estaba bastante informada del tema. Él desde el principio sí que dijo que el virus iba a llegar a España, y pisando fuerte. Y así fue. Pero todo esto es tan surrealista que la gente aún no se lo acaba de creer. En cuestión de sólo unos meses hemos pasado de vivir de la forma a la que estábamos acostumbrados a estar confinados, con un estado de alarma en nuestro país y sin poder ver a nuestra familia y amigos, sólo podíamos estar con la gente con la que vivimos en casa, supuestamente dos semanas, cosa que aumentó a dos meses, y ahí fue donde nos dimos cuenta de la gravedad del asunto, aunque en mi caso el hecho de vivir en una casa con jardín ha hecho que fuera más llevadero, ya que podíamos salir todos los días aunque sólo fuera para airearnos.
Yo creo que, si todo el mundo hubiera sido consciente de que esto iba a pasar, todos hubiéramos dado "ese último abrazo", hubiéramos quedado con más frecuencia para poder despedirnos bien, y hubiéramos aprovechado el resto de los días hasta que esto llegara, ya que mucha gente no se ha podido despedir de sus amigos y se ha ido con un mal sabor de boca.
En mi familia este confinamiento se ha vivido de una forma un poco estresante, aunque después sí nos acostumbramos. Mi padre se tuvo que ir un mes de casa por esto, y fue duro, pero por suerte estuvo en casa antes de lo imaginado. También uno de mis hermanos está en 2º de bachillerato, y la incertidumbre de no saber si se iba a hacer selectividad y todo eso nos preocupaba.
No poder ver a mis amigos fue complicado, no lo voy a negar, pero interioricé cada vez más una de las frases que se repetía: un día más es un día menos. Así que, un día más de confinamiento era un día menos que quedaba para que esto se redujera, pudiéramos comenzar con la fase de desescalada y ver a nuestros amigos, aunque fuera con mascarilla o manteniendo distancias.
Al igual que sufrí, me lo pasé bien, pude aprovechar para pasar mucho más tiempo con mis padres y hermanos, y hacer cosas que no hacíamos habitualmente porque no teníamos tiempo: cocinar con mi madre, jugar con mis hermanos al bádminton, al ping-pong, dar paseos con los 4, ver series juntos, etc., cosa de la que no me arrepiento en absoluto, porque me han hecho el confinamiento más llevadero.
En conclusión, sí que he sacado cosas buenas de esto, he aprendido a organizarme mejor, a saber distinguir quiénes son las personas que necesito en mi vida y quiénes no, a saber que hay tiempo para todo y a ser feliz aunque la situación no sea la mejor.