Explicación del documento
5. Explicación del documento
Los documentos que he elegido son los certificados que demuestran que mi padre terminó sus estudios de primaria y Bachillerato en Argentina.
El primero indica que aprobó séptimo grado en 1982, cuando tenía 12 años, en la Escuela Nº 24 de Buenos Aires. Aunque terminó ese curso en 1982, el certificado es de 1993 porque se trata de un duplicado.
El segundo documento recoge las asignaturas que estudió durante el Bachillerato, como Literatura, Matemáticas, Física, Química, Historia, Francés y Filosofía. Algo que me llamó la atención es que las notas aparecen con letras en lugar de números. Por ejemplo, la A significa «Alcanzó», es decir, que había aprobado. También descubrí que tuvo que recuperar Matemáticas de cuarto año y que finalmente la aprobó en julio de 1987.
Además, los primeros cursos aparecen aprobados por equivalencia, porque mi padre había estudiado antes en la Escuela Nacional de Comercio Nº 30 y después se cambió al Instituto Flores.
Para entender la importancia de estos documentos también hay que conocer la historia de mi familia. Mi abuelo nació en Asturias, pero emigró a Argentina, donde se casó y tuvo dos hijos, entre ellos mi padre, que nació en Buenos Aires en 1970.
Mi padre creció y estudió allí hasta que en 1990, con unos 19 o 20 años, se trasladó a España y se instaló en Asturias. De alguna manera, hizo el viaje contrario al que había hecho mi abuelo.
Una vez en España, necesitó que sus estudios fueran reconocidos oficialmente. Según me contó, le pidieron nuevas apostillas porque las que tenía anteriormente no le servían. Por eso, en 1994 se apostillaron sus certificados.
Antes de hacer este trabajo no sabía qué era una apostilla de La Haya. Ahora sé que sirve para comprobar la autenticidad de las firmas oficiales de un documento y poder utilizarlo en otros países.
Gracias a estos trámites, mi padre consiguió que le convalidaran el Bachillerato en España y pudo entrar en la universidad. Aunque no terminó la carrera, continuó su vida laboral y actualmente tiene sus propios emprendimientos.
Estos documentos también reflejan cómo eran los trámites antes de que se utilizara internet, ya que aparecen firmas a mano, sellos y hasta pequeños tiques de pago.
Personalmente, lo que más me ha gustado es descubrir que unos simples certificados pueden contar tantas cosas sobre la vida de mi padre. Me ha parecido curioso conocer sus asignaturas, sus notas e incluso que tuvo que recuperar Matemáticas, igual que les pasa a muchos estudiantes actualmente.
También me parece importante la historia de emigración de mi familia, porque mi abuelo se fue de Asturias a Argentina y mi padre hizo el camino contrario años después. Actualmente vive en Oviedo y yo viajo allí cada dos semanas, porque también tengo parte de mi vida en esa ciudad.
Por eso, para mí estos documentos no son solamente unos papeles antiguos, sino una parte de nuestra historia familiar que sigue teniendo importancia en mi vida.