Historia
Nació en Segovia, en diciembre de 1956. Sus padres fueron personas muy trabajadoras y vivieron de forma modesta. Su casa la construyó su abuelo, a principios de 1930. En la década de los años 50-60, se construyó el Barrio de San José, un bario triste como la propia dictadura. Se edificó una Iglesia y un Colegio a donde iban las niñas con uniforme. Antes de entrar en clase, en el patio del colegio, se disponían en filas y entraban cantando el “Cara al Sol”. Una vez en clase, permanecían en pie hasta la llegada la maestra (los maestros impartían clases a los chicos) y rezaban el Padrenuestro y un Ave María y comenzaban las clases. Su libro era la Enciclopedia Álvarez . Las clases eran exclusivamente de niñas. Los niños compartían otro edificio distinto, ni compartían el patio de recreo con los chicos. En todas las clases colgaban las fotografías del General Franco y de José Antonio Primo de Rivera y un Crucifijo en el Centro de la clase, encima del encerado. Por las tardes, rezaban el rosario y mientras cosían. En casa no hablaban de temas políticos y tampoco de temas sexuales, eran tabú. Pero sí recuerda que sus padres hablaban de la guerra. Su madre contaba como su madre moría en la puerta de casa junto con otra vecina por una bomba cuando ella contaba con 6 años. Y cómo su padre, por la noche, amparado por la oscuridad, salía a pueblos cercanos para buscar harina, huevos….y decía que iban a comprar de estraperlo. En aquel tiempo los víveres estaban racionados. En 1964 su abuelo donó a su madre una casa y en la escritura el Notario manifiesta que su padre autoriza a su madre a aceptar la donación que la hace su padre. Y es que en aquella época la dependencia de las mujeres hacía el hombre era absoluta. Debían de pedir permiso a su marido para poder trabajar, cobrar un salario, sacar el carné de conducir o sacar un pasaporte. En el Colegio permanecían hasta los 14 años, si continuaban iban a estudiar Formación Profesional, y esto sólo para los chicos, no había Formación Profesional para las chicas. Sin embargo, los que querían tener algún título más que el Certificado Escolar, ingresaban en el Instituto tras un exámen de ingreso. Se entraba con 10 años y se cursaban 1º,2º,3º,4º y Reválida y accedías al Título de Bachiller Elemental. Después de cursaba 5º y 6º y Reválida y se obtenía el Título de Bachiller Superior. Ella ingresó en el Instituto Mariano Quintanilla, que en aquel entonces era exclusivo de chicas. Entre las asignaturas que impartían estaba la Religión, Formación del Espíritu Nacional y Costura y Hogar. Las clases de Formación del Espíritu Nacional y las del Hogar, eran impartidas por mujeres que pertenecían a la Sección Femenina que a su vez eran del Partido de la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET de las JONS), único partido permitido en el régimen franquista y las instruían para ser buenas patriotas, buenas cristianas y buenas esposas. En Formación del Espíritu Nacional les relataban las ideas de José Antonio Primo de Rivera. Las enseñaban a coser y en la parte teórica las adoctrinaban en como atender la casa y al marido, al que se le debía respeto, fidelidad, obediencia y sumisión, pues él era el que iba a trabajar. Y así fueron creciendo, sin educación política, sin educación sexual. Reprimidas por la Iglesia, por el sistema dictatorial franquista. Y con respecto a la política, sabían que Franco era el “Caudillo de España por la Gracia de Dios”. Fueron en los cursos de 5º y 6º de Bachiller, cuando empezaron a abrir los ojos, con la ayuda de los profesores de Historia, Literatura, Filosofía y Francés, ellos fueron los que les enseñaron otros autores que no venían en los libros de texto, les dieron textos donde se ponían de manifiesto otras ideas y empezaron a comprender que había más tendencias políticas que la que marcaba la Dictadura.